lunes, 19 de noviembre de 2012

1º columna en "El Día de Zamora"


Aquí os dejo la primera columna que he escrito para un periódico local. Espero que poco a poco me pueda hacer un hueco y pase de la columna digital al papel. Empecé con Star Wars, cómo no. Espero que os guste:


George Lucas, ¿Héroe o Villano?

     Cómo todos ya bien sabréis, George Lucas ha vendido su mayor creación a Disney por algo más de tres mil millones de euros, casi nada.      George se quedará tan solo como asesor creativo y ya se ha anunciado para 2015 la séptima parte de la saga. Antes de pararnos en esta continuación de la saga, que merecería capítulo aparte, vamos a fijarnos en el tito George.El creador de los sables de luz comenzó su andanza hace casi ya cinco décadas, y, si bien al principio nadie daba un duro por él y Star Wars vio la luz por poco, en pocos años alcanzó la hipervelocidad y las consecuencias son bien conocidas por todos.        Al fin y al cabo George se ha convertido en un mercenario más como su personaje de Boba Fett, vendiendo su más preciado tesoro, como si de un hijo se tratase, pero, total, hay muchos autores que venden sus derechos a producciones de muy baja calidad (Paolini y su Eragon, o el mismísimo Reverte y Alatriste, entre otros); al menos Lucas ha vendido toda su creación a Disney, una industria que ya se zampó hace unos años a la Marvel, la cual desde entonces ha visto incrementada su valía, sobre todo con la reciente "Los Vengadores". No cabe duda de que la empresa del ratón pondrá un equipo muy fuerte detrás del camino de la fuerza, pero no hay que olvidar que Star Wars no es una película de acción, y que tiene su propia filosofía, por lo que deberán andar con pies de carbonita, se le puede echar mucha gente encima.      ¿Cuál es el principal inconveniente aquí? Que un cineasta no es un autor de libros, no existe la misma unión creativa, un cineasta no deja de ser un empresario que trabaja para una gran empresa. El cine no es algo que se pueda hacer sin coste alguno, cosa que si brinda la escritura, ya que de hecho hoy en día miles de autores que no consiguen editorial publican gratuitamente en Internet. Así que pensándolo bien, George en vez de darle carpetazo a Star Wars y poder trabajar en otras cosas, que también podrá, digo yo, ha preferido dejar las riendas del Halcón Milenario a otras personas, eso sí, con los bolsillos bien llenos.Solo me queda decir: Que la fuerza les acompañe.


jueves, 15 de noviembre de 2012

1000 piezas



Hace mucho tiempo que no posteo nada, últimamente lo que escribo es bastante aburrido y no es aprovechable para el blog, aunque a partir de mañana comienzan a salir mis columnas en "El Día de Zamora", así que ya os iré pasando las columnas, bien por aquí, bien por Twitter o Facebook.

El tema del que trato hoy es de promoción de un proyecto que nació hace un año aproximadamente. Yo empecé a hacer un curso a distancia de guión cinematográfico, en Exitae, centro en el cual hay muchos más ciclos relacionados con el cine. Tras un seminario, los que tenían la suerte de vivir en Madrid, encendieron la mecha de un proyecto común entre todas las especialidades. Se hizo una lluvia de ideas y mi relato, La Sonrisa de Mona Lisa, fue elegido para servir de base a dos cortometrajes.
Como la historia trata de una familia en trámites de separación, un cortometraje representará el punto de vista de los padres y el otro el de una niña que ve como su familia se va rompiendo.

Del relato queda la esencia, pues un discurso cinematográfico es muy distinto a uno literario, es algo que muchos lectores no comprenden. Yo, por tanto, ocupé el puesto de coordinador de guionistas y fui haciendo las tramas con el resto de compañeros.
En todo momento hemos recibido apoyo de la Universidad Camilo José Cela y de Piluca Baquero, nuestra coordinadora de Exitae, que es la que ha logrado que podamos contar con actores profesionales y con un buen equipo detrás de las cámaras.

El rodaje de los dos cortos empieza mañana, y yo, al estar aquí en Barcelona, no puedo asistir, lo que me da  mucha, mucha rabia, ya que, al fin y al cabo, es la primera vez que se adapta algo mío al celuloide. Por lo que, lo único que puedo hacer es promocionarlo todo lo que pueda.

A continuación os dejo las redes sociales del corto, dónde se va a seguir minuto a minuto el rodaje.

Twitter: https://twitter.com/1000Piezas
Facebook:  http://www.facebook.com/pages/1000-Piezas/311749948905641?fref=ts
Blog: http://1000piezas.wordpress.com/

Por otra parte, aquí os dejo las fotos y nombres de los actores que darán vida a los protagonistas de las historias, que ya tienen trayectoria tanto cinematográfica como televisiva. Puede salir algo muy interesante de este fin de semana.

Carlota Gurpegui


Eva Magaña


Sergio Lanza



¡Que la fuerza de la Mona Lisa os acompañe!

lunes, 24 de septiembre de 2012

Juanjo y el cine


Este es un relato que he escrito para un concurso y, como creo que me ha quedado curioso, lo expongo aquí, como siempre que deseo compartir algo con alguien que siente lo mismo en una sala de cine.

Juanjo


Juanjo salió del trabajo realmente cabreado, cómo no, lo acababan de despedir. Diecisiete años sentado en la misma silla (la cual ya tenía grabado su culo a fuego), y ahora lo echaban con uno de esos famosos Expedientes de Regulación de Empleo, parecía una caricatura de Jack Lemmon en “El Apartamento”.
Por supuesto, no acabó la jornada y llegó antes a casa, la música estaba alta. Cuál fue su sorpresa cuándo, al entrar a su habitación, su mujer se la estaba pegando con el vecino, sí, el mismo que decía que arreglaba las tuberías como nadie… ¡y qué bien las arreglaba oye! ¡Pim, pam que nieva!
Di que como la música estaba tan alta, ninguno escuchó cómo cogía una silla y se ensañaba con la espalda del fontanero. “este ni con setas rojas va a crecer ya más”, se dijo así mismo.
Su mujer se puso a gritar como una histérica y, en realidad tuvo suerte de no llevarse un sillazo en la boca.
Así que Juanjo, alegre de ver al de las tuberías inconsciente, volvió a coger las llaves, se llevó todo el dinero que pudo de casa y abandonó su peculiar Elm Street.
Nada más salir a la calle comenzó a llover, ya sólo le hacía falta un sombrero y una banda de Jazz y podría estar dentro de una película de Woody Allen.
Tras un deambule aleatorio, se fue a topar con un cine, casualidades de la vida, al primero con el que había ido acompañado de su ya ex-esposa. El teatro se llamaba Lumière, y se mantenía en pie desde que Charlton Heston usaba biberón, ¡eso sí que era una vida longeva!
Juanjo recordó, que además de haber sido al primer cine al que iba acompañado por una chica, también fue el lugar dónde vio su primera película, allá en 1975: Tiburón, ¡Qué gran película! Gracias aquel par de horas comenzó su amor por el cine y, ese mismo año, con tan sólo cinco primaveras, vio Barry Lyndon y The Rocky Horror Picture Show, entre otras.
Parado allí bajo uno de los focos del hall, las gotas de la lluvia se fundían sobre sus propias lágrimas, que no eran de pena por esa vida tan perra, sino por la nostalgia.
Miró entonces a la taquillera, ya conocida, y que empezaba a peinar alguna que otra cana como él, le vio la cara y le hizo ir a la ventanilla. Sin más espera le dio una entrada y Juanjo atravesó el espejo, comenzando su paseo particular de baldosas amarillas, siempre impolutas, siempre resplandecientes… lástima que a él no le quedaran bien los zapatos rojos.
El olor a palomitas le llegó hasta su pequeña alma de 8mm y se compró el cuenco más grande posible; no se lo acabaría, pero intentaría disfrutar, una vez más, de aquel Arte de artes.
Se sentó en su mullida butaca roja y comenzó a comer las palomitas, crujientes, algo saladas, pero recién hechas, tan calientes, que le hicieron entrar en calor de nuevo.
Las luces se apagaron y Juanjo entró en un mundo de sueños, no sabía si su película transcurría en la Tierra, en Marte o en un espacio inventado, si sería gay, enterrador o aventurero, si lloraría o reiría, lo único que sabía es que, al menos la hora y media siguiente aquella sala era un búnker, y ni su jefe ni su ex, podrían hacerle disfrutar aquella realidad, que, como decía Godard, se disfrutaba a veinticuatro fotogramas por segundo.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La gangrena de la cultura


Desde el primer bisonte, hasta el último fotograma de la última peli del mercado, el hombre ha tenido la necesidad de expresarse de una forma artística, así como de consumir dichos productos. No en vano, en el día a día, tu eliges una u otra vivencia en función de tus gustos, eliges que libro leer, que película, que canción etc, es decir, el ser humano tiene una necesidad vital de crear y de contemplar creaciones.
Las personas somos el único animal capaz de racionar, es lo que nos hace especiales, pero cuando se nos capan ciertas vías de humanidad, por así decirlo, se tiende al borreguismo, al animalismo, perdemos esa capacidad de raciocinio.

No hay más que echar la cabeza hacia atrás y podremos ver que la capacidad de expresión era totalmente libre hasta que comenzó la sociedad de clases en la que alguien pudo obligar a otro alguien a hacer tal o cual cosa. Tras siglos y siglos y tras vencer las dictaduras, parece ser que todo hijo de Benito podía decir lo que quisiera sin que nadie pudiera decirle nada (hablando en límites de legalidad, claro).
Sucede, que últimamente no se puede informar, o, al menos informar con rigor, cómo bien sabéis, dependiendo el partido político se cuentas unas cosas u otras.

Pero mi post va más bien dirigido a los consumidores de cultura, a los amantes del teatro, de las series, del cine etc, porque esta vez, con la subida del 8 al 21% si que nos han jodido.
Estamos en una sociedad que a la mínima se excusa para no comprar material original, asistir a las salas etc, ¿Cómo cree el gobierno que puede mejorar la situación subiendo aún más los precios? ¿Hay cerebro en las altas esferas?

El otro día asistí al musical de la Bella y la Bestia, algo que recordaré toda mi vida, algo sinceramente espectacular. Estará en Valladolid hasta el día 25 o 26 creo recordad, así que aprovechad.
Pongo como ejemplo el musical porque, al igual que la danza o la ópera, son cosas costosas de ver y, con la subida del IVA, sólo va a hacer que cada vez menos gente acuda a estos sitios, por lo que las nuevas generaciones seguirán teniendo en su haber que los musicales son para niñas, la danza o ballet siempre es con tutú y que la ópera sólo se compone de gente gorda cantando muy alto.
Por tanto, creo que esta subida hace que España tienda cada vez más hacia el borreguismo, cuyo final yo creo que nos convirtamos en un rebaño fácil de amansar y domesticar, que no pensemos por nosotros mismos, etc, etc.

No digo que sea el final del Mundo, pero los Mayas algo de razón sí tenían.

martes, 7 de agosto de 2012

Prometheus




Lo recuerdo como si fuera ayer. Mi madre no me dejaba ver "El Octavo Pasajero" y mi padre decía que ya era mayor. Finalmente la vi. Tenía siete u ocho años y la peli era recomendada para mayores de dieciocho. La recuerdo con mucho cariño, aunque vi aliens en el servicio hasta varios años después.

Es por esto por lo que esperaba "Prometheus" con gran expectación y es, por tanto, por lo que mi batacazo ha sido tan grande.
La película se nos presenta casi como un remake, copiando escalas de planos, la tripulación de la nave etc, pero, la cosa empieza a cambiar cuando los decorados, atrezzo y demás empiezan a unirse perfectamente con los del "Octavo Pasajero", que creo que es de lo mejor de la película.
Todo va sobre ruedas hasta que a Scott se le va la esencia de su historia y nuestros Aliens se empiezan a inclinar hacia el lado de los replicantes de Blade Runner y es cuando comienza la batería de preguntas sin respuesta que todos conocemos: ¿De dónde venimos? ¿Hemos sido creados por alguien superior? esto no hace más que parar el ritmo de la película que no se nos ha vendido como una película existencial sino como un thriller de acción en la que un grupo de personas buscan una cosa en el sitio menos indicado.
Prometheus se ha preguntado muchas cosas pero no ha respondido ninguna, lo que queda en el espectador cierto sabor amargo, porque la trama avanza, todo sucede a golpe de varita (la tripulación no sabe ni a dónde va, inaudito) y los giros de guión se suceden desinflados, a nadie le importan los cambios drásticos en la historia porque no aportan nada, ni al disfrute ni a la historia, por no hablar de un final muy americanizado que es muy desacertado, porque aunque deja un punto y aparte, nadie que viera el Octavo Pasajero ahora por primera vez se creería que Prometheus es una precuela ya que tienen premisas totalmente distintas. Por lo que, debo decir, que el hecho de que esta nueva película de Ridley Scott sea un fracaso es debido a un guión deficiente, que ya no tiene lagunas si no agujeros negros.
Como punto a favor decir que Michael Fessbender como nuevo androide/robot no le tiene nada que envidiar al antiguo Bishop, aprovechando al máximo la inexpresividad facial del actor y dándole tintes siniestros a la historia. Podría comparar a Noomi Rapace con Sigourney Weaver, pero aunque la actuación de Rapace no es mala, este papel no está hecho para ella, y menos teniendo que compararla sí o sí con una heroína del cine del pasado siglo.
El resto del reparto pasa por la pantalla sin pena ni gloria, cediendo el protagonismo a los monstruitos (también con fallos de guión propios) y a los efectos visuales, muy logrados sí, ¿pero qué película no goza ahora de unos buenos efectos?
Sí destacaré los decorados y todo el arte de la película, que es muy físico, nada de rodar todo en estudios verdes fosforitos. 
Pero aunque los decorados y demás abruman al espectador, la mano del director cumple, y la banda sonora se esfuerza en calar hondo en el espectador no impide que la nave "Prometheus" se estrelle inevitablemente con todo el equipo dentro, demostrando que una misma persona es capaz de encabezar grandes proyectos y grandes fiascos.


P.D: el doblaje es penoso.