jueves, 14 de febrero de 2013

Muñecas rusas de Hormigón



            En el cine, como en el teatro, siempre se han necesitado marcos para ubicar las tramas y, en cuanto el cine se escapó de la representación teatralizada, comenzó a contar sus historias en los lugares más bellos, imprimiendo el propio mundo en los fotogramas de celuloide. Ciertamente unas veces se ha podido lograr y otras veces ha habido que recurrir a maquetas. Sin ir más lejos, se hizo un decorado a tamaño real de la Plaza mayor de Salamanca para rodar la escena clave de la película “En El Punto de Mira”. Otras que se han tenido que ver relegadas al cartón piedra han sido diversas iglesias de Roma para el rodaje de “Ángeles y Demonios” ya que, obviamente, el Vaticano no aprobaba esta película. Así podríamos seguir con muchos más casos, pero el edificio que nos ocupa hoy, la Gran Terminal Central de Nueva York, es de tal inmensidad y belleza, que ningún decorado ni maqueta podrían igualarla, y como el cine es muy chulo, pues muchas películas de Hollywood tomaron  y tomarán prestada la esencia de la estación para darle un toque diferente a sus creaciones, pero antes, un poco de historia:

            La Gran Terminal Central (Los americanos la llaman simplemente Grand Central) está situada en el centro de Manhattan, Nueva York. Es la estación de trenes más grande del mundo, tiene un “hall” de más de 1000 metros cuadrados y cuenta con 44 andenes y 67 vías, y es una estación terminal, por lo que es el punto de inicio y final de los trayectos. Esta mastodóntica obra se inauguró en la medianoche del 1 de Febrero de 1913, pero tardó 10 años en construirse, por lo que es una obra que comenzó a principios del siglo XX, se podría decir que junto al auge del cinematógrafo.

            En términos actuales ésta estación necesitó de 1.500 millones de euros para su ejecución, además de cientos de trabajadores de diversas ramas. La megaconstrucción fue financiada por el magnate Cornelius Vanderbilt que, pese a haber conseguido su fortuna gracias a los barcos de vapor, decidió apostar fuerte por el ferrocarril.

            Por las entrañas de esta gran terminal discurren alrededor de 700.000 personas a diario, de las cuales “sólo” unas 125.000 cogen o se bajan de un tren, el resto está allí para esperar a alguien (los trenes siempre entran y salen puntuales) o disfrutar de los múltiples servicios que ofrece, ya que también sirve como enorme centro comercial; como dato, y para que os hagáis una idea, tan sólo me basta decir que, al día, se sirven más de 10.000 comidas diarias.

            Por tanto, al igual que la Torre Eiffel, El Coliseo romano, Central Park o el Madison Square Garden, la Gran Terminal Central ha tenido como visitantes también decenas de cámaras, focos, estrellas de cine e incluso escritores, pues ya antes de su apertura formó parte de la novela “La Casa de la Alegría”, de Edith Warton, en 1905, y posteriormente ha sido usada por otros como Lee Stringer o Elizabeth Smart.

            Como marco cinematográfico la hemos visto formar parte de películas clásicas como “La Tentación Vive Arriba” de 1955 con Marylin Monroe, hasta más recientemente en “Armageddon, de 1998, con Will Smith y su “Soy Leyenda” de 2007 o, más recientemente y en el terreno de las series, Mad Men.

            Míticas son algunas de las escenas que allí han tenido lugar, como el onírico vals de Robin Williams en “El Rey Pescador”, La escena-homenaje a “El Acorazado Potemkin” orquestada por Brian de Palma en “Los Intocables de Eliot Ness” y, también dirigida por él, el muy reconocido tramo final de “Atrapado por su Pasado”, protagonizado por Al Pacino. A otro director que le gustó el plato y repitió en la estación, fue Alfred Hitchcock, ya que allí rodó algunas escenas de “El Hombre que Sabía Demasiado”, “Encadenado” o “Con la Muerte en los Talones”,  en la que Cary Grant huía de la muerte haciendo uso de sus cabinas, unos teléfonos que bien se conocía Woody Allen en su película “La Maldición del Escorpión de Jade”, a través de los cuales recibía misteriosas instrucciones. Como últimos casos (aunque seguro que hay más),  tenemos a Robert de Niro y a Charles Godrin en “Huída a Media Noche”, a Lex Luthor en “Superman” o a los protagonistas de “Cotton Club”.

            En el Terreno de la animación también se ha visto retratada, pues una escena importante de “Madagascar” se desarrolla allí y la “Estación Cental de Juegos” de la reciente “Rompe Ralph” coge de la neoyorkina su kolossalidad y sus formas arquitectónicas.

            Como podéis ver es un entorno envidiable, pero poco le faltó para ser derruida en los sesenta, ya que con la expansión de la industria automovilística y el auge de otras construcciones la estación estaba en decadencia y los herederos querían demolerla con fines económicos.

            Esto me recuerda a un cómic que he leído recientemente de Batman, titulado “Arquitectura Mortal”, en el que Bruce Wayne planteaba la demolición de la “Estación Central Wayne” de Gotham, erigida por su padre, para construir una nueva. Como veis, sus similitudes tiene pero, sí en el cómic la principal impulsora para evitar tal barbarie era la periodista Cyndia Syl, en el mundo real fue la abogada Jacqueline Kennedy, que consiguió el dinero suficiente para ganar los juicios necesarios y lograr que se restaurara la malograda estación. Pero ahí no queda todo, pues la estructura también ha sufrido atentados e, incluso, sabotajes nazis.

            Terminando ya este “remember”, decir que para muchos de los que vemos con otros ojos el séptimo arte, lo concebimos como el padre de todos ellos, pues dentro de él todo cabe, todo puede ser representado y a todo se le saca su máximo partido; en este caso, a la “Grand Central Terminal”, que ha cumplido 100 años y seguro que hará muchos más.

            Como pregunta final os dejaré este acertijo cinematográfico:
            ¿Qué pesa más, todos los ferrocarriles que pasan al año por la Estación Central, o el papel necesario para imprimir todos los billetes americanos en ese mismo periodo de tiempo?

Pista: la pregunta tiene trampa, y la adivinaréis si habéis estado atentos.




Para acompañar el artículo:


http://www.youtube.com/watch?v=8ORUQvD6qyQ acorazado Potemkin, escalera Odessa
http://www.youtube.com/watch?v=m_cUGv9O_RE final Atrapado por su Pasado.

martes, 5 de febrero de 2013

Mi quiniela para los Óscars y los Goya






















Este año me voy a mojar y voy a efectuar mi quiniela. Las categorías que no responda será por desconocimiento de las nominadas. Allá va:


Óscars:

-Mejor Película: Amour.

-Mejor Actor: Joaquin Phoenix por "The Master".

-Mejor Actriz: Emmanuelle Riva por "Amour".

-Actor Secundario: Philip Seymour Hoffman por "The Master".

-Actriz Secundaria: Anne Hathaway por "Los Miserables".

-Mejor Película de Animación: Frankenweenie.

-Fotografía: Janusz Kaminski por "Lincoln".

-Diseño de Vestuario: Paco Delgado por "Los Miserables".

-Mejor Director: Michael Haneke por "Amour".

-Montaje: Jay Cassidy and Crispin Struthers por "El Lado Bueno de las Cosas".

-Maquillaje y caracterización: Peter Swords King, Rick Findlater and Tami Lane por "El Hobbit: Un Viaje Inesperado".

-Mejor Banda Sonora: Alexandre Desplat por "Argo".

-Mejor Canción Original: Adele Adkins and Paul Epworth por "Skyfall".

-Mejor Diseño de Producción: Eve Stewart (Production Design); Anna Lynch-Robinson (Set Decoration) por "Los Miserables".

-Mejor Edición de Sonido: Paul N.J. Ottosson por "La Noche más Oscura".

-Mejor Mezcla de Sonido: Andy Nelson, Mark Paterson and Simon Hayes por "Los Miserables".

-Mejores Efectos Visuales: Bill Westenhofer, Guillaume Rocheron, Erik-Jan De Boer and Donald R. Elliott por "La vida de Pi".

-Mejor Guión Adaptado: David O. Russell por "El Lado Bueno de las Cosas"

-Mejor Guión Original: Quentin Tarantino por "Django Desencadenado"


Ahora, pasemos a los...

Goya:

-Mejor Película: "Grupo 7"

-Mejor Dirección: J. A. Bayona por "Lo Imposible"

-Mejor Guión Original: Pablo Berguer por "Blancanieves"

-Mejor Música Original: Fernando Velázquez por "Lo Imposible"

-Mejor Actor: Jean Rochefort por "El Artista y la Modelo"

-Mejor Aztriz: Maribel Verdú por "Blancanieves"

-Actor de Reparto: Ewan McGregor por "Lo Imposible"

-Actriz de Reparto: Candela Peña por "Una Pistola en Cada Mano"

-Actor Revelación: Joaquín Núnez por "Grupo 7"

-Actriz Revelación: Carmina Barrios por "Carmina o Revienta"

-Director Novel: Oriol Paulo por "El Cuerpo"

-Película Europea: "Intocable"

-Montaje: Elena Ruiz y Bernat Vilaplana por "Lo Imposible"

-Fotografía: Óscar Faura por "Lo Imposible"

-Dirección de Producción: Sandra Hermida Muñiz por "Lo Imposible"

-Mejores Efectos Especiales: Pau Costa y Félix Bergés por "Lo Imposible"






lunes, 4 de febrero de 2013

Amour







Lo afirmo con resentimiento: es lo primero que veo de Haneke, pero supongo que al vivir en Zamora y que algunas de sus producciones no han llegado, además de mi poca costumbre, por no decir nula, de ver cine pirata, me habían impedido ver algo de este director alemán en la gran pantalla, y que mejor forma de empezar una relación que con “Amour”.
            Godard y sus contemporáneos afirmaban con criterio que los hermanos Lumiérè, ya en los inicios del cine, sabían sacar el momento extraordinario dentro de acontecimientos ordinarios, sabiendo exactamente cuándo empezar a rodar y cortar una escena, controlaban cada fotograma de su bobina al dedillo.
            Pues bien, en Amour, Haneke lleva esto a su máxima expresión, la gente nace y muere, pero él lo ha sabido contar de una manera tan realista, con unos diálogos tan naturales, que a veces resulta hasta sobrecogedor, eliminando la pantalla del cine y hacernos sentir el pesar de los protagonistas.
            No contentos con ponernos en la piel de la tristeza, el director coloca la cámara en unos encuadres en los que nos resulta más fácil entrar en la historia, a veces incluso con la acción en otra parte, acompañando a actores secundarios, en esas situaciones que no sabes dónde meterte, intentando que nos sintamos intrusos y a la vez partícipes de todo lo que está aconteciendo, porque todos sabemos de una forma u otra que aquello es muy real y a todos nos puede ocurrir.
            Cabe destacar también la ausencia de música alguna en la película, tan sólo unos acordes de piano que están incluidos en la propia película, el alemán quería una historia verdadera y como todos bien sabemos, la vida no lleva incorporada banda sonora.
            La actuación de Juan-Louis Trintignant es muy buena, pero queda totalmente eclipsado por Emmanuelle Riva, que deja muy por detrás al François Cluzet de “Intocable” e, incluso, al Sean Penn de “Yo me llamo Sam”.
            Y es que “Amour” nos habla efectivamente de eso, de cómo sacrificar los últimos momentos de tu vida en intentar hacer feliz los últimos momentos de otra, de una vida que ya se va por la ventana, como el ánimo, que va y viene como una paloma, que escurridiza, no sabe muy bien si quiere quedar o irse definitivamente.

martes, 29 de enero de 2013

Zeus, creador de películas



Este es uno de los artículos que he escrito para Curry Beef (http://currybeef.es/zeus-creador-de-todas-las-peliculas/) un Magacine cultural con el que colaboro actualmente, espero que os guste:





Mientras que Platón deambulaba por su cueva en busca de la verdad, otros pensadores de la época seguían su camino, y daban explicaciones aquí y allá sobre los fenómenos inexplicables a través de la mitología, que constituía una protoreligión que derivaría en su politeísmo.
     Pero tampoco los griegos clásicos pueden condecorarse con esta medalla al ingenio, ya que los primeros homo sapiens ya nos dejaron impregnadas en las paredes imágenes secuenciales que denotaban una clara intención educativa sobre aquello que les rodeaba.     
     Luego vinieron los egipcios, con sus jeroglíficos y demás deidades, pero la primera religión que creó dioses a diestro y siniestro, copando todas las inquietudes del mundo antiguo, fue la griega. Los grandes pensadores helénicos crearon personajes humanos divinificados que, a través de mitos o grandes epopeyas (actualmente se suelen desarrollar en fábulas, con un sentido diferente), intentaban explicar para “Dummies” el porqué de la muerte, los terremotos, el sol… en definitiva, todo aquello que no podía ser demostrado de manera racional lo explicaban a través de estos pequeños relatos. Todos conocemos El Laberinto del Minotauro, la creación de los Titanes, el destierro de Hades por parte de Zeus al inframundo, su ayudante Caronte… y, por último, pero no menos importante, ya que de hecho es el quid de este artículo, las musas.
     Antes de que se desarrollara la psicología moderna y el conocimiento del cerebro llegara a fases tan avanzadas como las del siglo XXI (y lo que queda), la inspiración creativa, ya fuera en prosa o en verso, venía dada por un toque divino, y llegaba a nosotros a través de estas bellas damas, que sorprendían al artista y lo iluminaban con la gracia de la creatividad, ya fuera para pintar, rimar, dramatizar, etc.
     Si os dais cuenta es un pez que se muerde la cola, pues los propios intelectuales de la época tuvieron que mitificar su propia forma de crear, quién sabe si por miedo a admitir que no siempre se pueden tener buenas ideas, o a que ni ellos mismos sabían excusarse de otra forma.
     Por tanto, gracias a este toque divino, a este ensalzamiento creativo, estos creadores mitológicos empezaron a desarrollar unas estructuras dramáticas que pese a cambiar de cara y de nombre, siguen llegando hasta nuestros días. Lógicamente a esta moda griega le siguieron el resto, y hoy en día podemos ver textos míticos en la cultura nórdica, romana, hindú, oriental…

     Para que me entendáis mejor, os daré unos pequeños ejemplos:
     -La tragedia de Medea ha sido llevada al cine o a la literatura en varias ocasiones y, en resumidas cuentas, trata de una mujer que, abandonada por su marido y en plena locura, acaba con la vida de sus hijos para hacerle daño a su congénere. Como podéis ver este mito es perfectamente palpable en el mundo real,  y sin salirnos de España tenemos el reciente “Caso Bretón” para justificar esto.
     -La Odisea: tras la guerra de Troya  (otro mito, por cierto… no, no existió, aunque si se hubiera estirado, por una vez Sean Bean no hubiera perdido la cabeza ), Odiseo/Ulises se hace el malote y no agradece a los dioses la victoria, por lo tanto, Zeus, cabreado, ordena a Poseidón que haga imposible a Ulises volver a su querida isla Ítaca, en donde lo espera su amada Penélope, que deberá aguantar durante años en abstinencia a que llegue su héroe (sí, ya, y que más), quitándose de encima a los aduladores a base de coser y descoser un telar. Esto, como podéis ver, es el camino del héroe, que tiene sus variantes, ya que quien pone como objetivo llegar hasta la princesa, puede poner también la destrucción de un anillo o devolver la paz a la galaxia. Un rasgo común que en el mito original no aparece, es que el héroe suele estar acompañado por un mentor que, por lo general, cuando no tiene más que enseñar a su discípulo o porque mola, muere normalmente de forma trágica, como ejemplos podríamos tener a Qui-Gon Yin, Gandalf (aunque después resucita), Ben Kenobi o, porqué no, a don Vito Corleone.
     Como ejemplos de estructura del héroe podéis ver: “La princesa prometida”, “Regreso al Futuro”, o más recientemente, “Django Unchained”, que basa su trama en el mito nórdico de Broom-Hilda. Como veis el camino del héroe es uno de los más representados en el cine pero, a su vez, es de los que más variantes admiten, por lo que da lugar a pelis muy diferentes.
Entrando ya en teoría, los autores contemporáneos que desarrollan esta teoría son Joseph Campbell (con su obra: el héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito), o Chris Vogler (con su libro: el viaje de un escritor).
     -Hércules: el mito del semidiós de extraordinaria fuerza, que logró pasar todas las pruebas que le interpuso el Olimpo, se puede ver en realidad como una muestra de la voluntad del hombre para superar todos sus obstáculos y alcanzar sus metas. Esta estructura es seguida al dedillo por la saga “Rocky”, “Yo, el Halcón” o “Carros de fuego”, entre otras.
     Como podéis ver, con el cine ocurre como con las modas, son cíclicas, y la frase “esto ya está inventado” es más cierta en el celuloide que en cualquier otro lugar, pero es normal, el ser humano lleva inventado tramas desde que comenzó a contar historias alrededor de una fogata, en las largas noches del paleolítico superior. 



sábado, 26 de enero de 2013

Sant Celoni


Este es un relato que voy mandar cuyo tema para escribir es Carpe Diem... agradezco que a todo el que lo lea se anime a darme su opinión, ya que aún no está enviado y puedo arreglar algunas cosillas.





    Con paso firme y curioseando aquí y allá, un hombre maduro se acerca al tren de cercanías de Barcelona, que acaba de arribar a la T2 de El Prat. Mientras espera educadamente a que todos los pasajeros salgan, lee una pequeña nota, que se guarda en su bolsillo cuando comienzan a subir las personas provenientes de decenas de destinos diferentes. Mientras sube en el vehículo, se da cuenta que una mujer de mediana edad no puede con sus maletas, así que amablemente la ayuda a subir y toman asiento uno al lado del otro. Tras unos minutos de espera, el cercanías emprende su camino.
     La mujer, que se hace llamar Beatriz, viene de viaje sorpresa a ver a su marido que, según decía, lleva mucho tiempo sin volver a su casa, en Lleida. Tanto Beatriz como él tienen el mismo destino, Sant Celoni. Beatriz se interesa por el nombre del misterioso señor, que según él es llamado de muchas formas, pero al final queda en llamarse Paco.
    En la siguiente parada sube un montón de gente, y Paco decide ceder su asiento a una joven embarazada, rápidamente ambas mujeres congenian y comienzan a hablar. Al parecer, la chica embarazada se dirige a Barcelona, a realizarse una ecografía. Discretamente, nuestro hombre se aleja poco a poco e, incluso, cambia de vagón.
     Allí logra encontrar asiento detrás de una pareja de jóvenes que apenas llegaría a los quince años. Se estaban besando, y entre lengüetazo y lengüetazo se susurraban palabras de amor eterno, esas que a ojos de los mayores tan sólo son debidas al efecto de la adolescencia; pero que culpa tenían ellos, tan sólo estaban viviendo el momento, ya habría tiempo para las lágrimas. Aún con todo, Paco sonrió para sus adentros, hacía mucho tiempo que él no experimentaba aquello, bueno, más bien le quedaba distante, y su empleo actual no le permitía enamorarse de nadie. Ensimismado aún con la tierna pareja, comenzó a oír una acalorada discusión.
     Al final de aquel vagón una pareja discutía fervientemente. En determinado momento el chico lanzó por los aires el portafolio de la chica, desparramando por el suelo el material de lo que parecía una larga tesis. Paco, al ver que nadie hacía nada, se acercó a ayudar a la chica, que había comenzado a llorar. Su novio miraba por la ventana del tren, como si la historia no fuera con él. Según lo que refunfuñaba, lo habían despedido y la estaba pagando con quien menos culpa tenía. Cuando Paco acabó de ayudar a aquella pobre muchacha, decidió que ya había visto suficiente en ese vagón.
     El siguiente estaba atestado de maletas, pero encontró cobijo al lado de un chico joven que rozaba la veintena, iba escuchando música con unos grandes cascos y llevaba un cinturón de superman. A pesar de eso, estaba leyendo un libro de oratoria y poesía romana. Lo que menos se esperaba de un chaval que iba con los pies encima del asiento de enfrente es que estuviera codeándose con Séneca o Cicerón, entre otros.
     Tras un rato leyendo su libro por encima del hombro, el chico al final se percató de ello y le preguntó si le gustaba el tema. Paco incidió sobre como un chico de su edad se interesaba por algo tan denso. Él le contestó que era un apasionado de la Historia y que le gustaba mucho culturizarse. En ese momento estaba estudiando a Horacio, el verdadero creador de la frase Carpe Diem que, como bien le explicó él, ni siquiera había sido pronunciada así en su origen, pero el poder del cine entre otros había ido cambiando su significado a lo largo del tiempo. A partir de esto, el joven se empezó a quejar de la gente de su edad que consumía prendas de vestir o similares con imágenes de personas que ni conocían, sólo por el hecho de ir a la moda. Paco quería intervenir, pero en verdad parecía que se había topado con la reencarnación del propio Cicerón, por lo que, con la excusa de ir al baño, huyó literalmente de allí.
     Al llegar a la altura del servicio, un hombre desaliñado salió por la puerta, tenía la nariz roja, y parecía que le picaba bastante. No miró a Paco con cara de muchos amigos al pasar a su lado. Paco entró al escueto baño.
     A la salida de aquel lugar en el que apenas uno podía bajarse la bragueta, le atrajo la conversación de dos hombres de bien, tan sólo uno de ellos hablaba, traje negro impoluto, reloj de oro y maletín en mano, por supuesto. Este hombre de negocios se choteaba de tener el capital suficiente como para pagar la comida consumida durante años en el McDonalds de Plaza Cataluña y aún así le sobraría dinero para comprarse el Corte Inglés de al lado. Su compañero le rio la gracia de una forma exagerada, sería su lamedor de culo personal, pensó Paco para sus adrentros. Enfrente de estos dos hombres de bien, una mujer musulmana, con aspecto de no haberse cambiado de ropa en mucho tiempo, le daba el pecho a su hijo pequeño, una teta que apenas tenía leche para llenar un dedal. Paco pensó en intervenir, pero recordó lo que ponía en el papel y continuó su camino, buscando su hueco.
     Por fin, en el último vagón del tren, en el último reducto de aquel medio de transporte traqueteante, había un sitio para él al lado de un anciano. Tardaron unos minutos en entablar conversación, algo que no es en sí habitual, pero a Paco le gustaba conocer a las personas con las que se topaba. El anciano, Miguel, se dirigía a Granollers a ver a su nieto, que hacía poco que había nacido. Le preguntó a Paco por su trabajo, a lo que éste respondió que era un humilde administrador, eso sí, de una gran multinacional, por lo que, en definitiva, no era mal trabajo.       
     Mientras Miguel le hablaba, Paco logró ver que llevaba una carpeta clínica de oncología. A raíz de que Miguel comenzó a hablarle de su mujer, Paco inventó una novia que trabajaba en oncología; fue entonces cuando el anciano le confesó que venía de allí, y no le habían dado muy buenas noticias, en realidad nunca se las habían dado, y si el primer pronóstico que le habían diagnosticado hubiera sido cierto, su asiento lo estaría calentando ahora otra persona.
     Cuando se quisieron dar cuenta, el tren ya se dirigía a Sant Celoni y Miguel había perdido su parada, pero Paco se ofreció a llevarle cuando Miguel ya estaba sacando su móvil para avisar a su yerno. Miguel se negaba,  y al final Paco le tuvo que dar aquel papel que leyó antes de entrar al tren. Al leerlo no se entristeció y, cuando una robótica voz anunció el fin del trayecto, ambos se levantaron. Al salir del vagón, el anciano preguntó que si en aquel sitio a dónde le llevaba se podía ver de nuevo a Manolete torear, a su padre reírse con Mortadelo y Filemón, y a saborear de nuevo esas magdalenas caseras que hacía su abuela Nisia en el horno de leña del pueblo.




" El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día. "
-Paulo Coelho-