sábado, 15 de junio de 2013

Operación Overlord

Nos encontramos en el año 1944, y Hitler tiene en jaque a medio mundo, aunque sus fuerzas ya estaban empezando a flaquear por el este, debido a su esfuerzo napoleónico de conquistar Rusia. Había que hacer algo. Ese algo fue “La Operación Neptuno”, que así se llamó en clave al “Desembarco de Normandía”, que consistió en la invasión de la costa noroeste francesa por parte de los aliados (americanos e ingleses principalmente), dando la vuelta totalmente al transcurso de la II Guerra Mundial.

Sin duda, fue un gran acontecimiento histórico, y como todo gran acontecimiento en la línea temporal, ha tenido su eco en el mundo del celuloide; hoy vamos a hablar un poco de él.

La primera referencia la encontramos en la película francesa Le Batallon du Ciel (El batallón del cielo). En 1947, apenas acabada la guerra, con una Francia en ruinas, sin duda la película de Alexandre Esway (basada en un libro de Joseph Kessel) fue hecha con el único propósito de subir la moral al continente europeo, que salía de sufrir el horror de una guerra sin parangón. La película se centra en la actividad de los paracaidistas franceses y alemanes, que tanta importancia tuvieron en las primeras fases de esta operación Overlord.

En el segundo puesto tenemos a El Día Más Largo, protagonizada por el mítico John Wayne y dirigida por Ken Annakin, Andrew Marton y Bernhard Wicki, basada también en un libro homónimo de Cornelius Ryan. Esta es una película más tardía, con los fantasmas de la guerra ya más alejados, puesto que esta película es de 1962, cuando Estados Unidos ya se encontraba sumida en su propia guerra contra el comunismo y los primeros síntomas de la Guerra Fría eran más que evidentes. Quién sabe si esta película de la 20th Century Fox no se hizo con motivo de mostrar en la gran pantalla como de implacable podría resultar el ejército americano. Sea como fuere El Día Más Largo es una importante película bélica, que cuenta todas las fases del desembarco, que se encuentra en el podio de las películas de este género y que ganó dos Óscars (aunque tuvo 5 nominaciones, entre ellas la de mejor película).


 La tercera adaptación, la más conocida mundialmente, es Salvar al Soldado Ryan, dirigida por Steven Spielberg y protagonizada, como ya sabéis, por Tom Hanks. El guión, escrito por Robert Rodat, se basa en la historia real de los hermanos Niland. Esta película de 1998 estuvo nominada a 11 Oscars y ganó 5, además de 2 Globos de oro, 2 Bafta y otros tantos premios, como por ejemplo el premio Saturn a mejor película de acción o aventuras.


Mítica es la escena del desembarco, relatada en blanco y negro en su mayor parte y que intenta recrear la crudeza de la operación por encima del heroicismo, además de imitar el formato de imagen de la época (algo que ha hecho con menos tino la reciente película española “La Mula”). Sin duda, está película es de obligada visión para todo aquel que se haga un ciclo de películas bélicas de la Segunda Guerra Mundial, aunque es cierto que se centra bastante menos en los hechos que la película anterior, al fin y al cabo, el estilo de Spielberg tenía que estar presente por algún lado.

En otro formato, aunque también mencionable debido a su calidad, es la serie Hermanos de Sangre, producida por Spielberg y Hanks, que entablaron buena amistad gracias a la película anterior (amistad que más tarde propició la serie The Pacific, y en la actualidad están preparando otra serie sobre la IIGM). En esta serie de diez capítulos se basa en la novela homónima del historiador Stephen Ambrose. En esta historia nos centramos en la Compañía Easy del 506º Regimiento de Infantería Paracaidista de la 101ª División Aerotransportada del ejército de los Estados Unidos, y concretamente en el teniente Richard Winters. Sin duda, lo que más llama la atención son las entrevistas a los soldados que sirven de prólogo a cada capítulo, que testifican que lo que vamos a ver a continuación sucedió de verdad y, además, a las personas que estamos viendo en la propia pantalla.


Hermanos de Sangre pertenece a la nueva oleada de series de gran presupuesto de la cadena americana HBO, de la que actualmente vemos la archiconocida Juego de Tronos.

En Ike: Desembarco en Normandía, nos encontramos con un telefilme del año 2004 que retrató los días antes al desembarco, centrándose en las acciones diplomáticas de Eisenhower, centrándose en su faceta militar. El telefilme tuvo su éxito; aunque no ganó ningún Emmy, consiguió 6 nominaciones.

Finalmente, en el año 2011 se estrenó My Way, una película de Corea del Sur dirigida por Kang Je-gyu, la más cara de la historia del país, que contó con un presupuesto de 24 millones de dólares. Relata la historia real de un coreano que fue capturado durante el transcurso del desembarco, y lo que fue su vida desde aquel momento. A pesar de todo esto, la película se estrelló en la taquilla, y a muchos países no ha llegado (ni llegará).

Como podéis ver, todo hecho importante tiene sus momentos de gloria en la gran pantalla, y esto no es todo: como bien ha quedado patente, muchos son los libros que se meten en las entrañas de esta operación, por no hablar de documentales o videojuegos como Medal Of Honor, que nos hacen partícipes de primera mano de estos acontecimientos históricos.

Así que, si algún día tenéis ganas de ver algo relacionado con este interesante episodio histórico, en Order 66 ya os hemos dado un buen puñado de ideas.

domingo, 5 de mayo de 2013

Fantasmas de mi país


Os dejo a continuación un poema que aparece a lo largo del cómic "fantasmas de mi país" del capitán américa, espero que lo disfrutéis y que os animéis a leer más cómics, ya que, al fin y al cabo, son un arte más y la antesala del cine.



"Oigo a un fantasma de mi país
que se ha vuelto real en este día.

El sonido de su llanto al nacer
me arranca de las garras de la tiranía.

Nos hemos comprometido en una justa declaración
de la cual soy un orgulloso arquitecto.

Oigo a un fantasma de mi país,
es la promesa de todo objeto de mi afecto.

Oigo a un fantasma de mi país,
a través de la lluvia y el viento amenazante.

A través del atronador sonido de los cañones
a través del clarín retumbante.

Veo un batallón de ángeles que ningún proyectil
de carmesí fulgor ocultará.

¡veo a un fantasma de mi país,
en cuyos hombres se define a la perfección!

¡Con la gloria de dios protegiéndonos
defenderemos nuestra posición!

¡Y aunque nos enfrentemos al mayor de los peligros
ninguno se rendirá o huirá!

¡Veo a un fantasma de mi país, muchachos,
un país que siempre libre será.

Oigo a un fantasma de mi país,
un espectro que el porvenir ha mostrado.

Ha nacido de horrendas acciones,
por una orden infernal guiado.

Grita con voz iracunda,
de un mensaje de odio alimentado.

oigo ahora a un fantasma de mi país,
una voz que con mi concurso se ha creado.

Sueño con un fantasma de mi país
Sueño con cielos familiares.

Aunque nuestras voces estén calladas,
aun soñamos con nuestro hogar,
y un millar de despedidas no pronunciadas.

Soy un fantasma de mi país,
siempre seré de mi país.

He capeado los temporales de mis enemigos,
en nombre de la tierra de la libertad.

He forzado los límites de la determinación,
he escapado de los confines de la Tierra.

Toda mi vida he jurado defender
los ideales de esta tierra.

Soy un fantasma de mi país,
siempre seré de mi país.

He nacido en el corazón de una nación,
mi dulce tierra de la libertad.

Me encuentro en las almas de los caídos,
insuflando vida en su recuerdo.

Soy un fantasma de mi país,
y mi país es un fantasma de mí.



Lo curioso del cómic es que comienza en la guerra de secesión y acaba en los atentados del 11 S, teniendo como protagonista al capitán américa, que aparece como una versión fantasmagórica que representa, como siempre, los valores de un patriota y un ciudadano, los cuales quedan impresos en estos versos.

Os dejo a continuación algunas páginas del cómic.




  

y un enlace a una página dónde comentan el volumen dónde está incorporado: teatro de guerra






viernes, 3 de mayo de 2013

El Salón Olimpiada





Hace diez años, es decir, dos días, los jóvenes de Zamora tenían las tardes del fin de semana bien resueltas: ir a Olimpiada.
            Para nosotros, aquello era mejor que cualquier pub o discoteca de la ciudad, allí estaba toda la gente de nuestra edad y podías ver a la mayoría de tus amigos tan sólo con peinar la zona. Si te gestionabas bien y no perdías mucho al futbolín con dos euros tenías para toda la tarde (a mí incluso las primeras veces que fui me daban veinte duros).
            El plan era sencillo: jugar al billar, al futbolín o jugar en las máquinas al “Metal Slug”, al “Puzzle Bubble” o al “Pang”, entre otros. Eran juegos que, sin gozar de la gran calidad tecnológica de los actuales, podían entretener durante horas (y aún lo siguen haciendo).
            Después, si veías que la tarde se volvía monótona y hacía buen tiempo (o no, eso nos daba un poco igual), pues ibas de paseo hasta la catedral y, si andabas bien de pasta, pues te cogías un helado en la Valenciana. Y tan contento, bueno, a lo mejor te arreabas a guantazos con alguno, pero eso era un mal menor.
            En cambio, la muchachada de hoy en día está agilipollada; ya cuando yo estaba de esta guisa las chicas se arreglaban, pero ahora llevan más pintura encima que un cuadro de El Greco. Que se mentalicen que el chico que las quiera las va a tener que querer sin todo ese potingue encima. Los chicos también tienen lo suyo, a nada que les dices ya te están jurando por Cristo y la Virgen.
            Olimpiada cerró, bien por su jubilación (merecida), bien porque la clientela había cambiado… a peor.
            Podéis ir a cualquier bar de Zamora que sea frecuentado digamos por gente adulta, de más de veinte o veinticinco años hasta unos cincuenta; podréis comprobar que, excepto la zona de Los Lobos o los bares de jubilados, el resto está inundado por esta juventud que tan sólo sabe sentase a tomarse su “capuchino” (yo con catorce o quince años desconocía este término), con el cual se tiran toda la tarde sentados en el mismo bar, hablar de con quién han ligado, y a qué hora quedan para ir a Herreros, porque ya son muy mayores y tienen que salir.
            Padres de este nuevo mundo… estáis creando monstruos que quieren ser mayores sin haber conocido su infancia… y ésta no vuelve.

sábado, 27 de abril de 2013

PANEM ET CIRCENSES




Hace semanas llegó a mis oídos lo que parecía una broma: se había montado en IFEZA la Feria de Abril, es decir, sevillanas, comida andaluza y todo el arte del sur de España en Zamora… en serio, ¿Lo pensaron seriamente los organizadores?
            ¿Para qué montar algo propio, que motivos tenemos de sobra, cuándo podemos dedicar dinero y recursos en glorificar algo de fuera de nuestra comunidad? Y más estando a la vuelta Villalar, pero claro, esa es una fiesta de rojillos y perroflautas, no me acordaba, es mejor bailar unas sevillanas y dejar de lado los bailes regionales que comer un arroz a la zamorana en el campo con la familia.
            Y claro que es bueno que se beneficien los hosteleros de Zamora, pero digo yo que se podría potenciar su economía sin necesidad de recurrir a elementos externos. Lo siguiente supongo que serán unos San Fermines por Santa Clara o, mucho mejor, unas Fallas, así al menos veríamos por la ciudad alguna carroza que valiera la pena (hablar de las de la Cabalgata ocuparía otro artículo).
             Y el elemento en discordia, como siempre, ha sido el día 23 de Abril, San Jorge, patrón de la lectura. Daba gusto andar por los puestos de libros de la ciudad, con música amenizando la compra de novelas, cuentos etc, ¿no os suena? Claro que no, ¡POR QUE NO HUBO NADA!
            Yo estuve en la feria de Sant Jordi en Barcelona, y sí se compran libros, había toda una marabunta de gente en la calle y las tiendas, aprovechando los descuentos y conociendo a sus autores, y esto no es porque sea Barcelona no, es porque se sabe vender el producto, igual que un pescado hay que presentarlo bien para que la gente lo compre aunque esté podrido, un libro también, cuatro casetas blancas no llaman la atención de nadie.    
            Alguno dirá que si ha habido feria, que han puesto cuatro libros el miércoles y el jueves, días lectivos en los que la gente se anima mucho a pasear después de trabajar en vez de descansar en casa para la nueva jornada, para qué aprovechar el Domingo, si nadie sale de casa, mejor ir a misa y tomarse los cuatro calamares en el bar Manolo.
            En Zamora no sabemos mirar por el bien de la comunidad, y no sólo hablo de empresas, en las cofradías, bares y demás rige y regirá el “ande yo caliente, ríase la gente” y así nos va.

viernes, 19 de abril de 2013

Se Pone el Sol en España





En el Siglo de Oro español, hasta la batalla de Rocroi en adelante, se decía que en el Imperio español no se ponía el Sol, tales eran nuestros dominios que esta frase no era ninguna alegoría.
            Pero no sólo de terrenos vive el hombre, la cultura también es un campo en el que se gana o se pierde terreno, y de aquí a hace unos años, los campos fértiles de la cultura española se han visto inundados por pesticidas.
            La última gran pulla a nuestro sistema cultural fue el denominado “ivazo”, que ya he comentado aquí en otra ocasión. Algunos decían que era una solución, pero ¿cómo vas a mejorar la afluencia de público al cine o al teatro poniéndolo más caro? Es una posición absurda se mire por donde se mire, sólo hay una posición valida, aunque violenta: “el exterminio”.
            Hoy, el cine español ha vuelto a mostrar las inevitables señas de debilidad. Ha cerrado la empresa Alta Films, punta de lanza en la producción y distribución del cine de autor de este país. Además, han cerrado el 80% de las salas de la cadena de cines Renoir, aunque es probable que en poco tiempo este porcentaje aumente. En total, estamos hablando de la pérdida de más de 400 puestos de trabajo, este dato lo arrojo para el que sigue pensando que del cine solo vive el director y los actores.
            Como bien decía hoy el Presidente de la Academia, con todas estas medidas este gobierno nuestro está encauzando al espectador a que vea sólo un tipo de cine, un cine que, en muchos casos carece de iniciativa, que no hace pensar, en definitiva, crear unos ideales únicos para todo el pueblo español, ya que el gobierno ahora tacha a todo de nazismo, este comportamiento no me parece que esté muy desligado del Mein Kampf del Führer.
            Pero esto no pasa sólo en el cine, cada vez hay menos periódicos, y muchos de los que hay cada vez sacan portadas más escandalosas, portadas que van dirigidas sobre todo al pueblo obrero español, unas portadas que hace años, en plena expansión democrática, serían impensables; seguro que todos podemos recordar ahora mismo alguna portada reciente de La Razón.
            El caso es ¿por qué estamos volviendo atrás? Y lo más importante, ¿Por qué dejamos que ocurra?